Japón (9): tres días en Kyoto
Día 1: el castillo Nijo y geishas en Gion
Una vez llegamos con el tren, buscamos ruta para salir de la inmensa estación… Una vez fuera, el calor ya se asomaba. Enchufamos nuestro GPS en el móvil “viajero” y a pie, ya que el hotel estaba cerquita de la estación. Nos metimos con las callejuelas del centro, era como volver al pasado… Encontramos el hotel, dejamos las maletas y nos pusimos a investigar la nueva ciudad. No teníamos nada planeado así que decidimos ir a ver el castillo Nijo. De camino, muy cerca del hotel entramos a un templo, no conocido, lo visitamos, bonito y bastante grande.
Seguimos caminando, viendo una fiesta de vecindario tirándose agua con pistolas, pescando tallarines en una fuente de bambú, haciendo carreras de velocidad… y con una Coca-cola llegamos finalmente al castillo Nijo. Nos gusto mucho, es curiosa la distribución del mismo y el entorno es bonito.


Después de ir descalzos (siempre lo recordaré por esos pasos de risueñor…) por el castillo, pusimos rumbo hacia el centro más comercial. Por el camino, nos metimos en un centro comercial ya que empezó un buen chaparrón. Comimos en un restaurante mientras mirábamos el ambiente de los kyotanos en el comercio y viendo el efecto fan cuando un grupo de bailarines realizaba una exhibición de sus bailes.

Tras la comida, continuamos por las calles de Kyoto, recorrimos las calles comerciales….
Es muy curioso encontrarte comercios, templos, cementerios..todo en el mismo lugar…



Y nos fuimos a visitar la zona de Pontocho y el distrito Gion. Lloviznando, no pensábamos que encontraríamos ninguna maiko o geisha pero sorpresaaaa!!!! Encontramos a 3, una en taxi y 2 a pie! ESPECTACULAR!!
Calles comerciales y centros comerciales, nos recorrimos y acabamos cenando en el hotel.
La experiencia de dormir en un futón fue genial, agradable, con mala pata que conocí los mosquitos japoneses, sigilosos pero picones!

Día 2: los templos de Kyoto en bus
Comenzó un nuevo día, lleno para hacer muchas visitas.
Compramos el bono-bus turistico en la parte anterior de la estación de trenes. El bus realiza varias rutas por los templos de Kyoto, es muy cómodo y está muy bien comunicado y organizado.
Empezamos con:
-Sanjusangen-do: espectacular, una pasada el templo, nos encantó.


-Kiyomizu-dera: abarrotadísimo de japoneses, grandes vistas de la zona y gran fervor religioso.
–Distrito Higashiyama/santuario Yasaka: es muy auténtico. Una belleza perderse por allí solo, era como un sueño…





–Torii de Heian: un «peazo torii».

–Ginkaku-ji : Templo plateado.

–Kinkakuji: Templo dorado: sin palabras…

-1º intento Ryoan-ji: llegamos a las 16,45 y ya no pudimos visitarlos así que decidimos volver al ryokan, refrescarnos aunque había sido un día fresquito.
Estuvo llovió tranquilamente un rato pero no nos molestó exageradamente…
Acabámos el día cenando cerca de la estación y luego la visitamos. Kyoto tiene algo que atrapa…
Es una pena que cierren tan pronto los templos, aproximandamente sobre las 17h en verano…

Día 3: Fushimi Inari y fotos en kimono
Tras nuestro sueño profundo en el futón, nos pusimos las pilas para aprovechar nuestro último día en Kyoto, una lástima porque es una pasada de ciudad… Fuimos a la estación y de camino a Inari, almorzamos nuestro gran menú… Nos dispusimos a recorrernos Fushimi Inari-taisha… pero no pensábamos que fuera taannn grande!!
Pasillos de toriis y toriis, gatos somnolientos, insectos descomunales, personas entrenando por la montaña, silencio y paz…
Fue una gran excursión pero no pudimos acabar la ruta, demasiado calor y demasiadas cosas por ver pendientes… Si os gusta la montaña, puedes dedicarle una mañana entera y recorrertelo.






Nos volvimos a Kyoto ya que queríamos probar si podríamos ir a Nishiki Studio. Después de hacer transbordos de bus y bambar un rato, lo encontramos. Qué suerte tuvimos!!! Ángela entró con las japonesas a los vestuarios dejando a Kyke viendo una peli, se desvestío, se puso los calcetines japoneses y subío al studio. Allí empezaron con el maquillaje y el pelo.
Una vez acabado, fué al vestuario donde pude elegir entre más de 50 Kimonos el que más le gustara y finalmente te visten entre dos japonesas (con mil capas y cintas), te retocan con los últimos detalles y de allí a realizar las fotos. Tras casi 2 horas, se encontró con Kyke, su vestido era sencillo, había tardado 5 minutos entre la elección y vestirse! Las fotos fenomenales, varias de estudio y luego en la terraza, os dejo alguna para que veais.
Fue una experiencia única y muy divertida… No nos arrepentimos en absoluto de haberla realizado, aunque tuvimos que prescindir que visitar otros lugares que teniamos anotados, pero así hay excusa para volver…



Una vez acabado, comimos en un lugar muy tradicional japonés sentados en el suelo y visitamos la Pagoda Yasaka y sus callejuelas y cogimos rumbo para ir al mercado Nishiki donde vimos los famosos pulpitos y otros enseres curiosos.



Intentamos el 2º asalto para ver el Ryoan-ji pero de nuevo, resultó en vano… Hicimos nuestras últimas compras de Kyoto y cenamos en el McDonals.
Nos quedamos con muchas ganas de continuar descubriendo Kyoto, ya que tiene mucho y es una ciudad con mucho encanto.