El final del gran viaje This Is The Trip

Como todo lo que importa en la vida, un gran viaje es una obra de arte.

André Suarès, escritor y poeta

6 meses y medio, 197 días, 28 vuelos, miles de kilómetros en moto, decenas de trayectos en trenes (incluso nocturnos), otros tantos en bus, 4670 km en campervan, ferrys de todo tipo, bangkas, longtails, jeepneys, tryclicles, taxis compartidos, tuk-tuks, metros, grabs… noches en alta mar, otras observando las estrellas, durmiendo en cabañas, en casa de locales, en hostales, en apartamentos, otras en hoteles, en un homeexchange, alguna noche en hotel de lujo y otras en hospitales y hasta en una cápsula espacial.

Esto es lo que tiene un gran viaje, improvisación y aventura.

This Is The Trip

UN SUEÑO VIAJERO CUMPLIDO

Komodo NP

Mucha gente considera una locura, un sueño inalcanzable, una valentía, una gran aventura, una decepción, una millonada…

Era lo que queríamos hacer y lo hemos hecho.

No hay nada mejor que decidir que hacer en tu vida, porque es TU VIDA, no hay reglas establecidas, ni patrones que seguir, no hay nada escrito, eres tú y tus decisiones.

Todo cuesta.

Esto no fue pensado y hecho.

Tomamos decisiones importantes y por supuesto ahorrar para poder hacer esta maravilla de viaje.

Tuvimos (y tenemos) un gran apoyo de nuestra familia y amigos, pero, otros nos decepcionaron con falsas promesas y con segundas intenciones… No obstante, estamos seguros que ha valido la pena cada minuto, cada historieta, cada contratiempo en el terreno, cada euro gastado en el viaje… hemos vuelto ricos en experiencias, en vivencias, en momentos importantes de nuestra vida.

Finalmente, 10 lugares han sido nuestra «casa» durante estos 6 meses y medio: Tailandia, Filipinas, Singapur, Vietnam, Myanmar, Indonesia ( Bali y Komodo), Australia (escasas horas en Sidney), Nueva Zelanda (isla sur), Taiwan y Grecia.

Casas coloniales de colores del barrio de Little India, en Singapur

Pareja junto a una moto eléctrica entre los templos del valle de Bagán

De cada uno de ellos, tenemos recuerdos bonitos y momentazos que han hecho que este viaje sea el mejor de nuestras vidas. Como haber buceado con tiburones en una isla de Filipinas, vivir con los locales varios festivales importantes como el Songkran o el Poi Sang Long en Tailandia, disfrutar de maravillas naturales del mundo como Bahia de Halong y el Parque Nacional de Komodo, vivir 3 semanas en una campervan, sentirse un explorador por los solitarios templos de Myanmar, «hacer la croqueta» en la playa rosa de Pulau Padar, emocionarse como niños en el parque Universal de Singapur, jugar al pilla-pilla con los pequeños monjes budistas, dar clases de inglés a niños vietnamitas, o chocar los 5 a los colegiales filipinos que salían del cole…

Además hemos cumplido el sueño de ir a Oceanía, de ver por primera vez un glaciar, de morir de ternura al ver a los pingüinos azules volver a su nido después de una larga jornada de pesca, de hacer trayectos con trenes históricos cruzando el viaducto de Gokteik en Myanmar o el Rio Kwai en Tailandia, de cantar en karaokes en alta mar o en edificios de más de 14 plantas, de gozar con amaneceres y atardeceres de película, de saborear exóticas comidas, de explorar parques de atracciones abandonados……

Pero no solo nos quedamos con los lugares, sino con toda la experiencia vivida, con el aprendizaje diario, porque cada segundo nos hemos sentido vivos, sabiendo que cada día ibas a la cama (o a lo que fuera) con una lección aprendida, con ideas nuevas, con mezcla de emociones… sabiendo que mañana otra aventura vendría..

Carretera entre palmeras recorrida en moto, en la isla de Siargao

Aprendes más de lo que crees…

A no entrar en pánico en ciertas situaciones, a tener mucha paciencia (pero cuando decimos mucha es muuuuucha), te das cuenta que equivocarse puede ser la mejor opción, que es mejor sonreír y no dar importancia a cosas que no lo tienen, a darte cuenta que lo material tiene escasa importancia, a enamorarte cada día más de la persona que está a tu lado, a sentirte libre de prejuicios, a improvisar cuando las cosas no son como esperas, a comprobar que un sí se convierte en un no, y un no, en un sí; a sobrevivir con tu limitada mochila, a saborear como nunca una rica tortilla de patatas cuando la cocinas a kilómetros de casa, a vivir el momento, a no planear, a dejarse llevar por lo más simple, a confiar en las buenas intenciones de la gente, a valorar lo importante que es la salud cuando estás bien…

Dos personas sentadas en el techo de la campervan frente a un lago neozelandés

Cuando viajas así, valoras lo importante de la vida.

Sin duda, nos sentimos afortunados por haber vivido esta aventura y de haber tenido lasespaldas cubiertas.Iati Seguros nos ha salvado de una gorda, no era nuestra intención (ni la de nadie) caer enfermo de viaje, pero las cosas vienen así, y gracias por contar con ellos, se superó y hoy podemos contar las maravillas que contamos.

Nos sentimos también la mar de agradecidos por todos aquellos que nos han acompañado durante el viaje con las RSS y con mensajes privados, y por supuesto, a aquellos que estuvieron en el terreno con nosotros, con reencuentros bonitos por el mundo, formando parte de este viaje, sin ellos no hubiera sido lo mismo.

Porque para nosotros ESTO ES VIAJAR, es construir momentos, cumplir sueños, crear ilusión, emocionarse, disfrutar de nuevos retos, construir nuevos recuerdos y sentir que existes cada minuto de la vida…

esto es THIS IS TRAVEL.

Agradecimientos para el equipo Iati Seguros, El Periodic d’Ontinyent y socios de CVTB.

Conoce nuestra crónicas de este viaje al Periodic d’Ontinyent:

*1.El comienzo de la aventura: Tailandia y Filipinas.**2.Segundo mes de aventuras: Filipinas, Singapur y Vietnam.*3. Tres meses rodando por Asia: norte de Tailandia y Myanmar4.Cuatro meses de increíbles aventuras: Myanmar y más Tailandia.5. Redescubriendo Bali: quinto mes de aventuras por Indonesia.6.Nueva Zelanda: naturaleza en estado puro en el sexto mes. 7.Último mes: Filipinas de nuevo, Taiwan y Grecia.

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